Lastimosamente no se envia libros a nadie x mail, a no ser los especificados en los temas. No insistan. No respondere mails con dichos pedidos. Para eso comparto.

Rick R. Reed – Varias Homoeróticos

Incubo
o
Incubo

La gorra de béisbol de Ryan estaba en su almohada. Oliver la alzó, toqueteando las ondas en la pana, mordiéndose el labio inferior. Había vuelto al día siguiente, entumecido, un zombie, al garaje donde Ryan le había sido arrebatado. No entendía por qué querría volver. Quizás para asegurarse de que todo había pasado de verdad. Quizás ver la brillante cinta amarilla de la policía y el esquema de tiza del cuerpo de su marido lo haría real.
O quizás era sólo para encontrar el sombrero que ahora acariciaba. Había volado hasta una esquina, o había sido impulsado allí por la pelea.
Como fuera que hubiese llegado allí, Oliver estaba agradecido de que hubiese sido él quien lo hubiese encontrado. Agradecido de que no hubiese sido metido en alguna bolsa Ziploc esterilizada por un técnico de pruebas de la policía.
Imaginaba que aún podía oler el cabello de Ryan en el ala de la gorra. La sostuvo cerca, recordando la tenue esencia a fresa de su champú.
Y a continuación Ryan estaba allí, en sus brazos una vez más. Y Oliver le estaba besando, y bajaba la vista hasta él. Sus ojos se trabaron durante un instante antes de que su rostro encontrara el cuello de Ryan y sintiese la fresca humedad de sus lágrimas.
Olvier apretó la espalda de Ryan, sosteniéndolo tan prietamente que estaba asustado de poder herirle, pero también asustado de que si le soltaba le perdería una vez más, que se desvanecería, como humo.
Entonces, tan rápido como había venido, Ryan se fue, dejando a Oliver sosteniendo una gorra de pana azul marino polvorienta y preguntándose si nada era real.
Dentro de la gorra yacía una sola hebra de cabello rubio. La cogió, seguro de que nunca antes había estado allí…

 

Actualizacion!!!
Pastel De Tortilla

Pastel De Tortilla

Cuando Anderson, sin hogar en las calles de Seattle, espía por primera vez a Josh, voluntario de TeenCare, se enamora de él de inmediato, a pesar de que TeenCare prohíbe la interacción cliente-voluntario. Anderson piensa: “Y hablando de gustar, creo que le gusté, hace solo unos minutos. Uno de los voluntarios vino y nos miramos a los ojos. Ya sabes, la forma en que lo hacen dos tipos. Dos tipos homosexuales, de todos modos, a quienes les gusta lo que les miren. No es como una mirada casual, esos solo duran un segundo o tal vez dos a lo sumo, pero cuando dos tipos homosexuales se notan, hombre, ese ojo a ojo persiste. Sabes lo que digo.

¿ Y ese chico? El estaba bien. O para volver a una de las expresiones de mi madre en su día: él estaba tremendo.

A pesar de la política del centro juvenil de voluntarios y clientes que interactúan más allá de las formas más superficiales, ¿les encantará descubrir una forma de evitar la política, para que Josh y Anderson puedan estar juntos?

 

Rick R. Reed – Varias Homoeróticos

Cargando...
Loading...

Deje una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.